Concurso compartiendo historias
En la mañana de hoy recibimos la visita de Darío Wendler, con motivo de un concurso del museo Hilando Recuerdos.
Los museos son aquellos lugares donde buscamos de resguardar nuestra historia. Están colmados de recuerdos y de sentimientos.
Pero la historia también vive en cada uno de nosotros. Todos tenemos algún relato, alguna anécdota para contar, que forma parte de nuestra cultura colectiva.
La historia intenta recoger todo, la memoria es una parte, lo que uno recuerda de su familia, de su pueblo, de su barrio, es la memoria editada, la memoria, es o que recuerdo de mi niñez, de mis abuelos, de las fotos, del objeto, la historia ya es más amplia intenta que nada se pierda y aglutina todo.
Eso es lo que un museo representa la historia vivida, pasada y también presente, donde se van integrando nuevos elementos donde la cultura del accionar de las personas en toda su dimensión, por eso los objetos intentan estar presentes tanto de una música, de una gastronomía, de una foto, de un libro, de una ropa, que todo eso este ahí presente, reflejando lo que un pueblo o región haya vivido.
Lo que ahora intentan hacer los museos es conectarse, como es de público conocimiento las personas no pueden ir a los museos es hacer al revés, que las personas cuenten su historia al museo o la compartan con los demás, la historia vivida de una familia, que tiene una foto, un cucharón, una olla vieja, una rueca, un acordeón, o algún otro objeto que cuente esa historia, de esa memoria familiar que vivió.
Por ello, y para celebrar el Día Internacional de los Museos, que tendrá lugar el 18 de mayo, queremos invitarte a participar de esta propuesta:
→ Buscá alguna foto antigua que tengas en tu casa y contanos un poco sobre la historia que hay detrás de ella: qué se ve en la foto, qué tan antigua es, etc.
→ Subila a tu muro de Facebook y etiquetá a la Municipalidad y al Museo: Valle María Comunicación y Museo Regional Hilando Recuerdos
→ Entre todos los que participen, vamos a realizar el sorteo de cinco libros que nos relatan sobre nuestra historia y cultura:
• Memoria de mi Pueblo, de Yolanda Gassmann y José Hermann: Vecinos de nuestra comunidad escribieron la historia de Valle María, desde sus comienzos hasta el año 2011. El libro se presenta como un homenaje a la gente que, con su trabajo y decisiones, posibilitó que este pueblo floreciera en los valles entrerrianos.
• Volga Salvaje, de Adrián Lorea: Rusia, 1774. A una década de la colonización del Bajo Volga, las aldeas germanas sufren el asedio de los bárbaros que merodean en la región, y también la amenaza de las huestes lideradas por Yemelian Pugachev, cosaco rebelde que pretende derrocar a la emperatriz Catalina II. En este marco turbulento, la aldea Mariental es atacada por un grupo de nómadas kirguises, quienes se llevan cautiva, entre varios colonos, a la joven Katharina. Su hermano Georg emprende la búsqueda con una milicia integrada por habitantes de distintas colonias. Mientras tanto, Andrew, su otro hermano, se une a la rebelión de Pugachev y participa en la destructiva campaña contra el gobierno zarista. Esta es la historia de un pueblo perseguido y una familia desmembrada, de luchas y anhelos, de amores y esperanza.
• Las Flores del Almendro, Horacio Agustín Walter: Este libro hurga en los sucesos históricos que han marcado la vida de los Alemanes del Volga que han permanecido en tierra rusa. A partir de la marcha de los familiares en 1878 hacia Argentina, muchas familias se quedaron en sus pequeñas tierras y en las aldeas en una y otra ribera del río. ¿Imposibilidad de viajar? ¿Miedos de emprender una nueva inmigración? ¿Agotamiento de las esperanzas? Son las preguntas constantes de este libro, que se hace Gaspar mientras va desempolvando los registros de su genealogía en Rusia y releva los principales hechos históricos que sucedieron a partir de ese punto de inflexión que fue la despedida de las familias.
• La dignidad no se negocia, de René Krüger: Este libro se propone rescatar simbólicamente, a través de la figura paradigmática de Federico Ott, a las personas olvidadas, marginadas y pisadas de nuestra historia argentina. Al mismo tiempo se propone destacar la importancia decisiva que tuvo la fe para muchas de estas personas como fundamento de su vida.
• Las cartas de Dorothea, de René Krüger: Dorothea Kloss, nacida en 1884 en la aldea alemana de Krasnoyar en la región del Volga, coleccionó todas las cartas que intercambió con diversas personas, como su amiga Marta, ysu esposo, Federico Ott, cuando este emigró a la Argentina. Estas epístola forman un archivo conmovedor y personalísimo; en ellas se halla la historia de su época, contada desde el reverso de esa historia: desde el lado de los miembros débiles de la sociedad. En cada una de esas amarillentas páginas, hay momentos de trabajo, oración, llanto y amor; y sobre todo un mensaje de fe y humanidad.
Hoy por hoy el Museo local y la Iglesia fueron nombrados patrimonio cultural.
Fuente: FM ECLIPSE




